El Cliente Misterioso es una práctica que se realiza para comprobar la Calidad de Servicio en el Pequeño Comercio, y obtener así el grado de satisfacción del cliente.
Consiste básicamente en la visita de un experto comprador anónimo a un comercio, el cual examina solapadamente al vendedor y realiza una compra.
El Pequeño Comercio que obtiene la plena satisfacción del cliente, consigue como beneficios su fidelidad, un aumento de las ventas y publicidad gratuita (llamada por los expertos “publicidad boca-oreja”).
Esta actividad es también una parte del proceso de implantación de la Certificación de sello “Cámaras- Calidad de Servicio del Pequeño Comercio”.